“Una experiencia como la mía no la quiero ni siquiera para los que me la hicieron”

ortegalara_port“Negar el pasado es absurdo, porque el pasado es lo natural del hombre y vuelve al galope”, escribió José Ortega y Gasset en su obra La Rebelión de las Masas (el día de esta entrevista se cumplían 85 años de su publicación). El siguiente protagonista comparte nombre y apellido con el filósofo español, y ha procurado integrar en su vida los momentos más duros del pasado. En un lugar cercano al Arco del Triunfo de Moncloa, en Madrid, Mirada 21 se cita con José Antonio Ortega Lara, el hombre que sobrevivió al secuestro más largo de la historia de la banda terrorista ETA.

El por aquel entonces funcionario de prisiones estuvo sepultado durante 532 días en un habitáculo de 3 m de largo por 2,5 de ancho y 1,8 m de altura. Un halógeno y un periódico fueron su única vinculación con el exterior. El 1 de julio de 1997, en el Palacio de la Moncloa, muy cerca de donde se celebra el encuentro, el presidente José María Aznar anunciaba su liberación. Con la mirada perdida, 23 kilos menos, barba larga y un revelador jersey de color rojo aparecía ante las cámaras el Ortega Lara que deseaba seguir siendo el José Antonio de antes. Casado y con dos hijos, el burgalés habla de su infancia, de España, de su vocación política y de la fuerza que le permitió no desfallecer en los momentos más duros de cautiverio.

¿Qué fue lo primero que pensó al volver a casa, 532 días después?
Fue una situación de desconcierto total. Desde el 17 de enero de 1997, cuando capturaron a uno de los miembros más sanguinarios del comando Madrid, me di cuenta de que el Gobierno ya no iba a negociar por mí y empecé a prepararme para morir. Llegué a idear y a ensayar mi propio suicidio. Por eso, las primeras horas de ser liberado no sabía ni dónde estaba, ni lo que estaba ocurriendo. Al salir, estaba desorientado y era una persona esquizofrénica. Cuando volví a mi casa, por un lado estaba José Antonio, que era yo, y que solo quería sentarme otra vez en el sofá con mi mujer y mi hijo, y por otro estaba Ortega Lara, el personaje de los medios de comunicación, al que odiaba. No quería ser Ortega Lara, quería ser José Antonio. Me costó meses aceptar que ambas personas eran una misma.

Si le digo: “Padre, ¿por qué me has abandonado?”
A mí también me invadió ese sentimiento. Allí dentro pensaba que mi fe se resquebrajaría y fue todo lo contrario, salió fortalecida. Dios era alguien que estaba conmigo, con el que me enfadaba muchas veces y al día siguiente me reconciliaba. Ahora lo considero como un amigo que va a mi lado y sabe que hago cosas buenas y malas. Tiene una cosa de buen amigo, que nunca hurga en la herida. Los occidentales no cultivamos suficientemente la dimensión espiritual. Las personas que lo hacen son más felices, porque se enfrentan mejor a los problemas y son capaces de ver más allá de la muerte biológica. Quienes dicen que la muerte es el final de todo, les invade una frustración existencial, es algo que no pueden soportar. Los creyentes saben que van a poder trascender a esa muerte biológica.

Y qué piensa al escuchar: “Padre, perdónalos porque no saben lo que hacen”
El perdón fue una de las cosas que más me costó conceder. Me llevó años. Pensaba que sería fácil, pero no lo fue. Una vez que consigues perdonar te quitas un peso de encima, el odio te corroe por dentro. La persona a la que odias seguramente no lo sepa o le dé igual, y ese odio lo proyectas a la gente que te rodea. Cuando conseguí perdonar, con ayuda, me liberé de un peso. Desde entonces soy más feliz. Vivo mi vida libre, y no como ellos quisieran que viviese. Sin estar atemorizado. Con una vida libre no solo física, sino con una libertad de pensamiento y acción para poder decir y hacer siempre todo con responsabilidad.

¿La bombilla de una lámpara tiene algo de especial para usted?
Ahora, es lo mismo que para ti. En aquel entonces era el único momento en el que yo podía leer, limpiar el habitáculo… Ellos me daban un halógeno cuando venían, camuflados entre otros trabajadores, y sobre las seis de la tarde se iban y era la oscuridad total. La falta de luz era tan vital, cuando me sacaron en la ambulancia había una ventana traslúcida y no hacía más que mirarla. A mi lado iba el secretario del Juzgado de Instrucción número cinco, cuyo titular era Baltasar Garzón, y me preguntaba que por qué miraba tanto hacia ese lado, yo le decía que llevaba mucho tiempo sin ver la luz. Una bombilla no digo que sea un milagro, pero en cierto sentido es una forma de sentirte vivo. La luz y el periódico eran mis únicos puntos de unión con el exterior.

Y, ¿un reloj?
Para mí, allí todos los días eran iguales, los había malos y peores. Mi reloj biológico eran los ruidos del taller de arriba. Sabía qué día era por el sonido de las máquinas. Me daba igual un día que otro. Rezaba muchísimo todos los días, más que ahora, diez o doce rosarios diarios, en una oscuridad absoluta. El tiempo, ahora, lo vivo más en momentos, no me planteo cosas a muy largo plazo. Siempre hasta que Dios quiera, eso sí, yo pido una prórroga.

¿Conserva algo material de esa etapa?
No conservo nada. Tenía escritos, pero con la humedad que había se destruyó todo. Hasta los bolígrafos dejaban de escribir. Era una situación tan deprimente y canallesca. Incluso una carta, que me había escrito mi mujer pocos días antes de la liberación, se la devolví porque ya me había hecho la idea de que aquel era mi destino.

¿Como aquel personaje de la Biblia llamado Nicodemo?
Se puede decir que sí. Fue un renacimiento, es volver a la vida. Es como si el tren de la vida pasara una segunda vez.

____________________________________________


“Allí dentro pensaba que mi fe se resquebrajaría y fue todo lo contrario, salió fortalecida. Dios era alguien que estaba conmigo, con el que me enfadaba muchas veces y al día siguiente me reconciliaba”. 

_____________________

¿A qué se dedica ahora?
El Estado me retiró de mi trabajo después del secuestro. Ahora estoy en VOX en la segunda línea porque tengo una enfermedad coronaria. Me han aconsejado estar alejado del mundanal ruido, y de situaciones que generen mucho estrés. Cuando la naturaleza te avisa una vez tienes que priorizar, porque a lo mejor ya no hay una segunda.

Y, ¿por qué en VOX y no en otro partido?
Hoy en día muchos de los políticos se han convertido en burócratas, han olvidado sus principios y valores. VOX de momento no tiene hipotecas, no depende de ningún medio de comunicación, no depende de la presión de los lobbies, no depende del Ibex 35… su única hipoteca es su programa político.

¿Marcharse del Partido Popular en 2008 tuvo algún porqué?
No fue por un enfado de la noche a la mañana, fue algo muy meditado. Empecé a ver que los principios y valores que siempre habíamos defendido estaban en cuestión. Con la segunda versión de los estatutos de autonomía, vi que aquello incidía aún más en los problemas que hoy estamos viendo con los 17 reinos de taifas. Lo primero debe ser la nación y los ciudadanos. El Estado, que es una organización administrativa y política, debe estar al servicio de esos ciudadanos y de esa nación, y no al revés. Si en España gran parte de las competencias de las comunidades autónomas pasaran al Estado nos ahorraríamos 60.000 millones de euros al año.

Si se encontrara con Mariano Rajoy, ¿qué le diría?
Como presidente no lo he visto nunca. Solamente lo vi una vez, tres días antes de los atentados del 11 de marzo de 2004 en un mitin en Burgos. Fue un saludo muy frío, le di la mano y él siguió a lo suyo. Le diría que para mí ha sido una profunda decepción, no como persona sino como presidente. El Gobierno y su partido han renunciado a muchos de los valores, se está dando preponderancia al pensamiento de la izquierda. Es como si les concediésemos el beneficio de que son los mejores. Esta renuncia a largo plazo le pasará factura al PP.

Lo de votar al “mal menor”, ¿cómo lo ve?
Yo no estoy de acuerdo. Quienes votan por miedo se convierten en rehenes de políticos que llevan al país a una situación límite para luego aparecer como salvadores. O yo, o la nada. A estos políticos hay que decirles que había vida antes de que ellos llegaran a la política y que la habrá después de que la abandonen. Esas personas son esclavos de su incoherencia, aceptar la ignominia para evitar una posible derrota electoral es el camino más directo para obtener las dos cosas.

____________________________________________


“El Gobierno y su partido han renunciado a muchos valores, se está dando preponderancia a la izquierda. Es como si le concediésemos el beneficio de que son los mejores”. 

_____________________

Hábleme de su familia. ¿Usted fue un niño feliz?
Mi familia era una familia de agricultores pobres. Cultivaban la tierra con un par de mulos. Nunca pasamos hambre, pero no teníamos ningún tipo de lujo. Éramos siete hijos, y en aquellas familias numerosas te sentabas a la mesa y había un plato para todos. Como no teníamos lujos compartíamos todo, hasta la ropa. Mis padres no podían facilitarnos los estudios y nos mandaban a colegios internos. A mí, en concreto, a uno de salesianos. Ellos me enseñaron muchas cosas, más que grandes conocimientos técnicos, me prepararon para las dificultades de la vida, desde un punto de vista anímico y moral.

¿Se le podría llamar un nostálgico?
Me acuerdo de muchas cosas todos los días, pero tienes que hacerlo con la perspectiva que requiere el paso del tiempo. Hay que mirar hacia el futuro. A mis hijos muchas veces les hablo de las cosas que hacíamos de pequeños y cómo nuestros padres eran muy exigentes y, a la vez, nos querían y nos apoyaban cuando teníamos problemas.

Esa forma de entender la vida en familia, ¿está en crisis?
Esta crisis ha venido muchas veces inducida desde los poderes públicos. Hasta la Ilustración había unas bases que le servían al hombre para dar sentido a su vida: el principio de autoridad, las costumbres, la religión… Todo eso, el hombre contemporáneo ha dicho que ya no le sirve y lo ha eliminado. Sin embargo, no ha sido capaz de generar otros principios que los sustituyan y que le sirvan de referente a las sociedades del futuro. Muchas personas se sienten faltos de puntos de referencia y esto influye en la familia.

¿El aborto qué es?
La defensa de la vida desde la concepción hasta la muerte natural debe ser un principio esencial. Si a mí, que me gusta mucho el campo, se me ocurriera ir a un nido de águila y coger un huevo me arriesgaría a una pena de prisión por delito ecológico. Abortar embriones humanos, que dependen de su madre para sobrevivir pero que tienen vocación de nacer y que tienen una especificidad propia, se considera un derecho. Un derecho que está protegido y financiado por el Estado, en un país donde hay más muertes que nacimientos. En 40 años llegaremos al suicidio demográfico.

¿Se podría decir que hay unas muertes más dignas que otras?
Entiendo que una persona desahuciada por los médicos desee morir, y lo entiendo, porque yo, en mi secuestro, deseé muchísimas veces estar muerto para dejar de sufrir. Les pedí a mis captores, en repetidas ocasiones, que me mataran. Lo que no acepto es que sean otras personas las que se arroguen la facultad de decidir si debe vivir o morir. Esas personas siempre juegan con vidas ajenas, nunca con la suya. Estamos en una dinámica muy peligrosa, hemos empezado con el aborto como derecho y quién nos dice que mañana no será derecho el deshacerse de unos progenitores que molestan porque son viejos.

____________________________________________


“Si se me ocurriera ir a un nido de águila y coger un huevo me arriesgaría a una pena de prisión por delito ecológico. Abortar embriones humanos, que dependen de su madre para sobrevivir pero que tienen vocación de nacer y que tienen una especificidad propia, se considera un derecho”.

_____________________


¿ETA sigue existiendo?

Desde un punto de vista logístico es evidente que está más debilitada, pero desde uno político nos están intentando vender una imagen que no es real. Los poderes del Estado han otorgado, en algunos casos, impunidad y, en otros, acceso a los cargos públicos desde los que disponen de información, poder y dinero para seguir actuando. Ahora están callados con lo de Cataluña porque están viendo que están consiguiendo más cosas con su estrategia actual. Eso no significa que hayan renunciado a nada. Siguen pensando lo mismo.

¿Y las víctimas qué papel desempeñan en todo esto?
Las víctimas están bastante olvidadas, y son las que pagaron la factura de todo. La democracia es como un rosal, hay que cuidarlo. No nos ha venido dada por derecho de nacimiento. Ha habido muchas generaciones anteriores que lucharon para que esto fuera así. Tenemos que cuidarlo, cada día, porque si no acaba marchitándose o prostituyéndose. Aristóteles decía que la monarquía se denigra con la dictadura, la aristocracia con la oligarquía, y la democracia con la demagogia populista.

¿Fue un gesto de grandeza decirle al ministro Mayor Oreja que entendía que no negociaran por usted?
En aquel momento no lo pensé así. Era un acto de pura lógica. Si el Gobierno hubiera negociado mi liberación, ¿qué hubiera ocurrido al día siguiente? Hubiera habido muchos más secuestros. Sin embargo, desde aquel entonces no hubo ninguno más, y me alegro. Ante el terrorismo, negociar o pagar rescates es contraproducente. Los gobiernos de Zapatero pagaron por el Alakrana o por el Playa de Bakio (Barcos secuestrados por piratas somalíes). Aquello nos costó un dinero y ese dinero fue a parar, probablemente, a Boko Haram o a grupos del estilo.

¿Miguel Ángel Blanco quién era?
Miguel Ángel Blanco fue la crónica de una muerte anunciada. Cuando lo secuestraron les dije a mis hermanos que lo matarían, necesitaban lavar su imagen al salirles mal mi secuestro. Es una pena que 18 años después del sacrificio de Miguel Ángel y de otras muchísimas personas, que murieron por el Estado de Derecho y por la libertad, nuestra sociedad los haya olvidado. Vivimos en un mundo tan acelerado que debiéramos pararnos a reflexionar y pensar si estamos avanzando. Es fundamental ser agradecidos con aquellos que dieron lo mejor que tenían, que era su vida, por todos los que estamos aquí ahora.

____________________________________________

“La democracia es como un rosal, no nos ha venido dada por derecho de nacimiento. Tenemos que cuidarlo, cada día, porque si no acaba marchitándose o prostituyéndose”.

_____________________

Se acerca la Navidad…
La Navidad es casi una fiesta comercial. En Nochebuena procuro ir a visitar a mis padres a su tumba. Es un día de reflexión porque estás vivo, tienes una familia, un trabajo… No puedes olvidar que todo esto partió de alguien que cuando eras niño te dio una vida y te educó. Para los creyentes, el nacimiento de Cristo supone, también, un renacer con ilusión para compartir nuestra vida con los demás. El dinero o las riquezas se quedan aquí, solo nos llevaremos lo que fuimos capaces de compartir.

¿Los atentados de París y ese materialismo occidental del que habla tienen algo que ver?
Occidente se ha convertido en una civilización decadente. Gracias al bienestar material nos hemos instalado en el relativismo moral y nos está conduciendo a un callejón sin salida. Como no seamos capaces de reconsiderar los valores que fundaron nuestra civilización vendrá otra más pujante y no solo nos colonizará, sino que nos destruirá.

Para usted, ¿España es una nación, un conjunto de ciudadanos, una Constitución…?
España es una nación. Había un político que decía que la tierra no era nadie, salvo del viento, y otros dicen que mi frontera es la libertad. España tiene fronteras y nos costó ocho siglos consolidarlas. Estamos viviendo un problema, porque hemos sido un poco confiados. Tenemos que defender nuestra forma de vivir. Estamos viendo cómo desde el radicalismo islámico se pretende destruir nuestra civilización y eliminar las fronteras para construir su propio califato.

¿Y aquellas minorías, como los cristianos, que mueren en Siria y en Irak?
Tenemos muy poco coraje en Europa al definirnos como cristianos. Ser cristiano, sin compromiso, es muy sencillo, lo difícil es comprometerse como hacen ellos. Aquí vivimos en nuestra burbuja de comodidad, y no vemos más allá. Esta gente, además de no tener nada, da su vida por la causa.

¿Qué libros tiene sobre la mesilla de noche?
Acabo de terminar uno de Fernando II de Aragón, y ahora estoy leyendo uno de Teresa de Jesús que me regalaron. Como estudio inglés, estoy también con Los Viajes de Gulliver y El Gran Gatsby.

Como amante de la Generación del 98, ¿España es un sentimiento trágico o son luces de bohemia?
Yo creo que somos más trágicos. Nos regodeamos en exceso en nuestras propias tragedias interiores. Deberíamos ser capaces de integrar nuestro pasado, lo bueno y lo malo, en el presente para construir el fututo. No sé por qué tenemos ese puñetero espíritu cainita entre unos y otros.

Si cojo un teléfono y digo: ¿Es la guerra?
Al principio, cuando las relaciones con mis captores eran buenas, recuerdo que les contaba chistes de Gila, o hablábamos de política y de muchas cosas más. Pero la guerra no, ni en broma.

¿Le ha preguntado a sus hijos que qué tal el día?
Todos los días les pregunto qué tal, y les doy las buenas noches. Son detallitos que no hay que perder. Incluso debiéramos hacerlo más veces y salir de esa espiral que nos absorbe.

La vida… ¿tiene sentido?
Sí, hay que intentar buscarle el sentido. Una experiencia como la mía no la quiero ni siquiera para los que me la hicieron. ¿Aprendí alguna lección? Sí, aprendes a ser más humano, a empatizar con la gente y a no ser tan ambicioso desde un punto de vista material. Pero también deja secuelas. Hoy soy más desconfiado y temeroso, pero considero que es lo normal después de aquello.

Y, ¿si le hicieran santo?
Ni en vida ni tras la muerte, que espero que sea tarde. En mi vida siempre me he guiado por los valores en los que me educaron y por la lógica que nos da nuestra particular visión de las cosas. No creo que sea más ni menos que otros. Es cierto que lo que he pensado, lo he pensado y lo he dicho hasta en las peores circunstancias. Eso en muchos casos me ha granjeado enemigos. Pero yo soy así y no quiero cambiar.

Leer original en Mirada21

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s